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Retención de líquidos, un signo de alarma

La retención de líquidos es la acumulación excesiva de líquido en la piel, que toma un aspecto hinchado y más frecuente en pies y piernas. También puede afectar a párpados, cara, manos o generalizarse.

El término médico para denominar este efecto es edema y se origina por un excesivo paso de líquido desde el interior de los pequeños vasos sanguíneos al espacio intersticial (entre los vasos sanguíneos y las células) de la piel, que se acompaña de una excesiva retención de sodio (sal) y agua en los riñones. En realidad, no se trata de una enfermedad en sí misma, sino de un síntoma de una gran variedad de patologías, que van desde situaciones totalmente benignas hasta otras más graves, por lo que cualquier paciente que desarrolle edemas debe consultar a su médico.

En el grupo de causas benignas, una de las más frecuentes -y que se debe descartar inicialmente- es la toma de algunos medicamentos como determinados antihipertensivos y anti-inflamatorios no esteroideos de uso muy común junto con corticoides y fármacos que contienen estrógenos. La supresión del fármaco en cuestión hará desaparecer los edemas en pocos días. También son habituales los edemas en las mujeres durante la gestación y en la fase premenstrual debido a cambios hemodinámicos –de circulación sanguínea- y hormonales.

En todos estos casos no existe una enfermedad de base y, por tanto, no es necesario ningún tratamiento específico salvo la restricción de la sal en la dieta o medidas físicas como el reposo en horizontal o uso de medias elásticas. Cabe resaltar que no tiene consecuencias nocivas sobre nuestra salud salvo la sensación molesta o antiestética de la hinchazón y que no deben emplearse diuréticos sin prescripción médica, ya que pueden  tener efectos secundarios perjudiciales para nuestra salud.

Edema idiopático

El llamado edema idiopático es un trastorno benigno que se presenta generalmente en mujeres jóvenes en ausencia de patología de base de ningún tipo y cuya causa es desconocida. Por lo tanto, su diagnóstico es por exclusión. Se caracteriza por episodios generalmente intermitentes de edemas sin relación con el ciclo menstrual y que empeoran a lo largo del día. En estos casos hay siempre una ganancia de peso durante la jornada de al menos 2 kilos, debido a que se produce una excesiva retención hidrosalina en posición erecta. Se han descrito trastornos psicológicos asociados, así como mayor frecuencia de obesidad, preocupación por el peso corporal y frecuente autoadministración de diuréticos. De hecho, algunos autores defienden que son los diuréticos la principal causa de este problema por efecto rebote cuando se suprimen. El tratamiento, como en los anteriores casos descritos, se centra en restringir la ingesta de sal e hidratos de carbono, evitar el uso de diuréticos, reposo en posición horizontal varias horas al día y el uso de medias elásticas.

Cuando es grave

Sin embargo, existen otras causas de edemas que sí son potencialmente graves, principalmente la insuficiencia cardiaca, la cirrosis hepática, el hipotiroidismo, el síndrome nefrótico (enfermedad de los riñones por la que se liberan demasiadas proteínas en la orina) y la insuficiencia renal. En todas estas situaciones, deberá ser su médico de familia, y el nefrólogo cuando se precise, quien determine el origen mediante la historia clínica, la exploración y las pruebas complementarias precisas en cada caso.

Por lo general, el especialista del órgano afectado (riñones, corazón o hígado) profundizará en el estudio del problema de base e iniciará el tratamiento. Éste siempre irá dirigido a tratar la causa, es decir, a mejorar la situación del órgano según el caso. Para reducir los edemas en todos estos casos se restringirá al mínimo la ingesta de sal en la dieta, moderando el consumo de líquidos.

Con frecuencia, deberemos emplear fármacos diuréticos que aumentarán la pérdida de sal y agua en los riñones para contrarrestar la excesiva retención que se está produciendo en todas estas situaciones, lo que nos hará orinar más cantidad.

Finalmente, cabe subrayar que existen casos de edemas que no son generalizados sino localizados, habitualmente en una extremidad inferior. Suelen ser debidos a problemas en el retorno venoso o linfático y se observan con mucha frecuencia en personas con varices.

Retención de líquidos, un signo de alarma
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Comentarios

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Dolores garcia 19/05/2019 a las 10:51

Hola desde hace 2 meses padezco tendinitis en pie derecho ya me han colocado 3 células de yeso.. Ahora la inflamación es muy elevada y el dolor muy fuerte. La inflación es des los deseo asta el inicio de la espinilla. Ya me realizaron una resonancia. Pero no tengo toda vía los resultados. Y estoy preocupada por la inflamación. Suelo poner el pie en alto pero de igual modo duiele mucho y no baja la inflamación .. Por k puede ser? Un saludo

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Canal Mujer IMQ 05/06/2019 a las 12:50

Hola Dolores, Para poder tener un diagnóstico adecuado, consulta con un especialista en medicina que pueda hacerte una adecuada exploración física y revisar tu historial médico. Saludos y gracias por seguir nuestro blog.

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